sábado, 9 de septiembre de 2017

La revolución más barata del mundo

Este humilde blog pretende estar a la altura de los momentos revolucionarios políticos y educativos de Catalunya, con un merecido homenaje a uno de los diseños más bellos y elegantes de la historia de la ingeniería civil, una obra magna, un hito de la ciencia. Me estoy refiriendo al “puente más económico del mundo”, del insigne ingeniero Mr. Arnold Buckinson de Massachussets. Su construcción es maravillosamente simple, elegante, baratísima:

 “El puente se reducía simplemente a un método por el cual un tren avanzaba por una rampa acercándose al canal a una velocidad suficiente para impulsarlo de una parte a otra, describiendo una curva parabólica de modo que aterrizaba en las vías del otro lado

El “puente de Buckinson” es no poner puente.

Nuestos amados dirigentes políticos, los arquitectos de la nueva Catalunya, se han ganado un lugar en la historia por diseñar y ejecutar “el proceso de autodeterminación más económico del mundo”, basado en la ausencia total de proceso: Se lanza a toda máquina el tren Catalunya, con la población catalana dentro, por el extremo español del precipicio, y aterrizaremos, después de realizar una bonita trayectoria parabólica, en el otro extremo del barranco, en la tierra prometida de la república catalana independiente.

No se ha hecho nada ilegal. Ni tampoco nada legal. No se ha hecho nada. No hay puente. No sé si me explico.

A lo largo del verano ha cesado o dimitido toda la cúpula de la Consellería d’Ensenyament, tal vez porque interesa que el tren vaya cuanto más ligero mejor, y un sistema educativo sólido y estable, es algo que se presenta pesado, incómodo, rígido, estéticamente contrario a la imagen volátil de un tren lanzado por el cielo en bonita trayectoria parabólica.

Bien pensado, todas la políticas educativas (catalanas y españolas) de los últimos años ha seguido este mismo principio: Aligerar, simplificar, reducir... Menos temarios, menos asignaturas, menos contenidos, menos conocimientos... “¡Más madera, es la guerra!” exclamaba Grouxo Marx, alimentando la locomotora con la madera de los vagones.

Cuanto menos conocimientos, menos conciencia, menos miedo a saltar en el vacío. La clave está en la velocidad, en que todo vaya muy pero que muy rápido.

No siempre fue así. Os recomiendo la lectura del libro “Einstein y los españoles”, de Thomas F. Glick, un estupendo análisis de la sociedad española de los años veinte del siglo pasado.

(Está disponible en pdf en http://www.jae2010.csic.es/documentos/publicaciones/publicacion12.pdf )

El autor propone la idea de “discurso civil”

“...Este libro es una contribución a la historia del discurso civil en materias científicas en una sociedad ideológicamente polarizada: la España de los primeros veinticinco años de esta centuria. Por discurso civil entiendo el proceso por el cual una elite dividida pacta poner en suspenso, de mutuo acuerdo y en determinadas áreas, el hábito de hacer que todas las ideas sirvan para fines ideológicos. En la España de alrededor del cambio de siglo, tales condiciones llegaron a prevalecer en las áreas de la ciencia y la tecnología, en el propósito de modernizar el país, puesto que su retraso científico fue identificado por todos los sectores políticos como una de las principales razones de la derrota de España en 1898. En este contexto el discurso civil es considerado como el mecanismo central, mediante el cual se creó una amplia base de apoyo a la ciencia pura y se configuró un clima de opinión que valoraba positivamente a la ciencia...

“...Es interesante señalar que, cuando el discurso civil empezó a quebrarse en los años 1930, el estilo de invectivas del siglo XIX se hizo de nuevo respetable entre los católicos más moderados hasta renacer de modo genuino como un distintivo de la hostilidad franquista hacia la ciencia moderna en los años 1940...

Las primeras décadas del siglo XX fueron uno de los pocos momentos en la historia de España y de Catalunya en la que los políticos dejaron de tener protagonismo (ai! qué poquito homenaje a Prat de la Riva este agosto en el centenario de su muerte) y la sociedad se volcó en la curiosidad intelectual, en participar de las revoluciones culturales que llegaban de Europa. Glick se centra en tres: el psicoanálisis de Freud, la teoría de la evolución de Darwin (del siglo XIX) y en la teoría de la relatividad de Einstein. En un momento como el actual, en el que todo está tan terriblemente politizado, es una lectura muy recomendable.

(por cierto, el puente de Buckinson lo he tomado del libro de Glick. El ínclito ingeniero Arnold Buckinson, tan genial como irreal, jamás se atrevió a construir de verdad su diseño. Los políticos sí.)

domingo, 9 de julio de 2017

Crónicas de la degradación educativa: "Escuela o barbarie"

En plena canícula estival, la prensa diaria compensa la falta de novedades políticas con artículos que nos informan sobre los últimos avances científicos.

Estamos analizando la composición del hormigón que utilizaron los antiguos romanos para construir sus puertos, espigones y malecones, utilizando para ello los más modernos aparatos científicos (microscopios electrónicos, sincrotones, espectroscopia Raman...).  Dos mil años después, escarbamos las ruinas romanas para aprender como construir nuestros puertos sin que la fuerza del agua salada los disuelva miserablemente. (Link)

De la misma manera, a nuestra generación nos ha tocado presenciar cómo se va degradando irremediablementetodo el sistema educativo.  Nos toca contemplar impotentes como el agua salada de la incultura va disolviendo progresivamente los cimientos de nuestro moderno sistema de instrucción pública.

Por eso son tan necesarios libros como “Escuela o Barbarie”, de Carlos Fernández, Olga García y Enrique Galindo, porque es una mirada a los fundamentos históricos de nuestro sistema educativo.

La institución escolar es un logro de la Ilustración, y su degradación actual sólo se puede comprender dentro del contexto de degradación capitalista de los valores y principios ilustrados.

...Lejos de considerar la escuela como un aparato disciplinario para el control ideológico y la sumisión, hay que pensar en ella como una grandiosa conquista de la clase obrera que dignificó a la población de la sociedad moderna. Por esto, en estos tiempos en los que esta institución está siendo agredida por una revolución neoliberal que amenaza con ‘hacerla migas’, es muy urgente reconocer todo el heroísmo y toda la belleza que encierra...” (página 67)

En este libro encontramos un poco de luz en el activo papel que cierta izquierda “progresista” tiene en la destrucción del conocimiento:

...Es curioso que hayan sido normalmente partidos considerados de izquierda los que han implantado con mayor éxito las reformas educativas que exigen los poderes económicos. Basta recordar quién implantó en España la LOGSE, la LOE o el Plan Bolonia. Las causas de esta aberrante ignominia solo pueden encontrarse en el abandono de los principios ilustrados a partir de los cuales nacieron las organizaciones situadas a la izquierda política y en la concatenación de errores teóricos que hicieron que, creyéndose muy radicales, no parasen de dar la razón al enemigo. La cosa se puede resumir así: primero, se denuncia la escuela como una herramienta exclusivamente al servicio de la reproducción capitalista; después, este aparente radicalismo lleva a exigir, en nombre del propio anticapitalismo y enarbolando la bandera del progreso, el vaciamiento de la escuela de todos aquellos elementos (normalmente relacionados con la tradición y cultura académicas, el tan denostado academicismo) que constituían, en realidad, un obstáculo para la extensión del imperio del mercado...

Sólo dos “peros” encuentro en este libro: Su horrorosa portada, fea con ganas, y el pasar de puntillas sobre el tema de las reválidas.

Actualmente, estar a favor de la reválida es querer meterse en el más profundo y oscuro pozo de lo políticamente incorrecto. ¿Condicionar a los estudiantes la obtención de un título académico a la superación de una prueba escrita de conocimientos objetivos? ¿Estamos locos?

Los autores de este libro hacen una ferviente apología del funcionariado docente y de la libertad de cátedra:

...Un funcionario no es propiamente un trabajador (aunque también lo sea): es, ante todo, un propietario, un propietario de su función. Y ello es una condición esencial para el ejercicio libre de su profesión...

Y reclaman enérgicamente la reinstauración de unas oposiciones “clásicas”, basadas en la superación de una rigurosa y estricta prueba escrita de conocimientos académicos de lectura obligada en voz alta ante un tribunal público.

...no hay nada más transparente que una verdadera oposición pública, frente a un tribunal que tenga que juzgar en voz alta, en una sala en la que pueda entrar cualquier ciudadano que pase por ahí...

...Hace falta, en todo caso, blindar el garantismo institucional de las oposiciones. Acabar, por poner sólo un ejemplo, con la costumbre, cada vez más extendida, de que los exámenes no sean leídos en voz alta y públicamente, algo ya se ha practicado varias veces y que, sencillamente, contradice la esencia misma de lo que es un sistema de oposiciones...” (página 359)

Pues bien, todo este garantismo, transparencia y equidad que garantiza el examen escrito es justo lo que le robamos al estudiante al impedir que defienda sus conocimientos adquiridos en unas pruebas de reválida. Estar en contra de la reválida es estar en contra de la justicia, pero ¡ay! estar a favor de la reválida es dejar de vender libros.

Curiosamente, encontramos en la página 364 de este libro una referencia a Salustiano Martín, la única persona en España que conozco que se declare públicamente defensor de un sistema de reválidas a lo largo de toda la escolarización del alumno.

¿Qué pasa cuando no hay reválidas? Acabo con dos "apuntes rápidos al natural" de degradación educativa. El primero es la simpática canción "ponme un cinco", que circuló a finales de curso. Hay que reconocer que tiene su gracia:



El segundo es una nota  que me llegó por Facebook a final de curso. Hay que reconocer que, de gracia, no tiene ninguna:

Bona tarda, aquest escrit va dirigit al grup d’alumnes amb les que mantinc contacte via Facebook o altres mitjans. En resum la situació és la següent. A la junta d’avaluació extraordinària de 2n de batxillerat (que enguany ha tingut un nivell paupèrrim!) una alumna fou suspesa i només li va quedar Història (nota: 2,5). Altres alumnes suspengueren dues o més assignatures. Es van fer les corresponents votacions pels casos dels alumnes que tenien una o dues suspeses, i la junta d’avaluació va decidir que no aprovaven. A partir d’aquí va començar un reguitzell de queixes i crítiques per part d’alguns pare. Alguns amb força mala educació. Les queixes, seguint el procediment reglamentari han arribat a Inspecció. Per més inri, en el cúmul de mentides que s’han dit i es diuen “al barri” al meu respecte, algú/s van arribar a dir durant uns dies que jo tenia “actuacions indecoroses” amb les alumnes. Aquesta falsedat representa un evident creuament d’una ratlla vermella. Evidentment ningú ha posat denúncia, atès que tot seguit l’hagués presentat jo per calúmnies i injúries.
La conseqüència més funesta de tot plegat, és que el Sr.Director, en ---, ha decidit amb una clara intenció d’evitar problemes i preferir donar la raó a qui no la tenen –uns pares que només es preocupen dels seus fills quan suspenen i que fan culpables als professors de tot-, DESTITUIRME com a professor de batxillerat. La qual cosa em proporciona un enorme disgust, a afegir a tot el que estic passant des de fa sis dies,. No cal que us digui que moralment, estic enfonsat.
Llavors, per què us escrit?, per demanar-vos un favor i m’ajudeu a netejar el meu nom i em feu costat en el que considero que és una flagrant injustícia. En el cas de que ho considereu així, que tingueu un bon record de quan vaig ser el vostre professor, si penseu que vaig ser un bon professional, que complia el programa, que qualificava ajustant-me als criteris d’avaluació, si arribava puntual a classe, si acabava el programa, si quan vareu continuar estudiant valorareu el segon de batxillerat fet amb mi ...en definitiva, si creieu que vaig tenir un paper positiu en el vostre procés d’aprenentatge... Us demano el següent favor: que escriviu al ---, la inspectora i l’AMPA de (Institut) comentant el que creieu convenient al respecte.
Ja se que tots anem atabalats de feina, i que possiblement mai us ho podré agrair, però en mig de tant neguit, m’afalagaria saber que puc comptar amb alguns dels meus exalumnes.
També us agrairia que féssiu extensiu via mail o per on crieu convenient aquest text a altres companys amb qui segur esteu en contacte.
Moltes gràcies a tots i a totes
--- (el profe!)


Bonustrack 13/7: El Periódico de Catalunya se hace eco del caso de este profesor Link

Riamos, lloremos y vigilemos donde ponemos los pies, que el mar puede ser muy peligroso. Feliz verano.

sábado, 17 de junio de 2017

Laura, historia de un amor prohibido.

Se llamaba Laura y tenía quince años. Era la alumna más aplicada, estudiosa y educada de todo el instituto. Y muy guapa, por cierto. Yo pasaba ya de los treinta, y por aquel entonces era su profesor de matemáticas.

Esto ocurrió hace unos quince años en un instituto del barrio de Llefià de Badalona. Yo llevaba unos cinco años como docente en dicho instituto y unos siete viviendo en Badalona.

Un día entraba yo en la sala de profes cuando Laura se me acerca muy seria.

- Se lo tuvimos que decir, profe.

- ¿A qué te refieres, Laura?


- El coordinador entró en clase a preguntarnos en qué idioma nos dabas la clase, en catalán o en castellano, y le tuvimos que decir que tú lo haces en castellano.


En Catalunya nadie entra en las clases a preguntar a los alumnos si el profesor explica en catalán o en castellano. Eso no pasa, por lo que aquella confidencia me dejó totalmente perplejo.

Laura se aleja, y aparece Dolors, la directora del instituto.

- Dolors, mira, que una alumna me ha dicho que habéis entrado en mi clase a preguntar si doy las clases en catalán o en castellano, ¿es eso posible?

- No, en absoluto, qué va a serlo.


Pero en su rostro veo incomodidad, mucha incomodidad. En ese preciso momento vuelve a aparecer por allí la alumna. La llamo. Todo pasa muy rápido.

- Laura, dile a la directora lo que me acabas de decir.

Y Laura se reafirma en lo dicho, que el otro día entró en clase el coordinador pedagógico y les preguntó en qué idioma daban la clase los profesores, en catalán o en castellano.

La incomodidad de la directora es ya palpable.

- Ah, bueno, sería para elaborar la estadística de la “Memoria anual de centre”.

Dicho esto, da media vuelta y desaparece. Si tener que dar explicaciones sobre ese tema a un profesor era muy molesto, hacerlo además en presencia de un alumno era para ella sencillamente inadmisible.

Una de las tareas del coordinador pedagógico era redactar la memoria anual del centro, en la que se dejaba constancia de los usos lingüísticos tanto del alumnado como del profesorado. Vale. Pero en aquel instituto nos conocíamos todos de sobra (por cierto, con un ambiente de compañerismo entre el profesorado era insuperable). Aquella cuenta era muy sencilla: De los ochenta profesores, sólo tres teníamos por costumbre dar la clase en castellano. El resto todos en catalán. Sale un 4% del claustro en castellano y el 96% restante en catalán. No había ninguna necesidad de entrar en el aula a preguntar nada a los alumnos. Porque aquella alumna se había sentido violentada al tener que decir mi nombre, o escucharlo en boca de sus compañeros. Porque aquella alumna había vivido aquello como si hubiera sido obligada a delatarme.

Aquel coordinador pedagógico (no me acuerdo de su nombre) era un profesor de lengua muy catalanista, que no perdía ninguna oportunidad de exteriorizar un suave pero firme rechazo a todo lo que fuera español, en español o de español. Y por increíble que parezca, pertenecía al departamento de lengua... castellana. Como lo oyes. Resulta que de forma totalmente circunstancial muchos años antes había opositado y ganado una plaza en el departamento de castellano. ¡Qué importaba eso! Desde dentro del departamento de castellano también podía ejercer su misión por la lengua catalana  ¿cómo? Pues dando en catalán todos las horas lectivas que podía. Claro que sus compañeros no estaban muy conformes con semejante planteamiento, pues argumentaban que las horas lectivas del departamento de castellano eran para darlas en castellano. Pero contra semejante evidencia él se mantenía firme: el idioma vehicular debía ser el catalán, que bastante español aprendían (sic) todos aquellos chavales en aquel barrio.

El barrio. Esta historia no se entiende sin el barrio, el barrio de Llefià de Badalona. Un barrio 100%  charnego, 100% castellanoparlante. En Badalona el idioma catalán queda para los del barrio del centro, el barrio de los “BTB” (“els Badalonins de tota la vida”). Para profesores como aquel coordinador, el instituto sólo se entendía como una especie de Inxaurrondo lingüístico, un asentamiento catalanizador en un territorio culturalmente hostil. Como uno de aquellos fuertes del Séptimo de Caballería de las películas del Oeste. A los profesores así les llamábamos “los talibanes”. Eran otros tiempos.

Laura era la mejor estudiante del instituto, una alumna de todo excelentes, y charnega. Hija de padres extremeños, merengue hasta la médula, fan incondicional del grupo “Camela”... El resto de la clase eran todos chavales charnegos. Y yo, el profe de mates, más charnego que nadie. Qué quieres que te diga, me sentía tan artificial, tan raro hablando en catalán con aquellos chavales, era tan natural para mí expresarme con ellos en castellano. Insisto que un 96% del profesorado utilizaba el catalán como lengua vehicular, sin ningún problema.

Todo el barrio era charnego. En aquellos tiempos hasta el presidente de Catalunya era charnego. El personaje que hacía de president Montilla en “Polònia”, el programa de sátira política de la televisión pública catalana, se caracterizaba por hablar un catalán corrompido por los castellanismos: “bona noch, ja ja, era un chist”.

Todo esto ya es historia, pero ahora que está ya próxima la independencia de Catalunya, me preocupa que en el futuro no se valore como se merece el tesón de individuos anónimos como aquel coordinador pedagógico, extralimitándose en su deber, retorciendo las directrices profesionales, ora ejerciendo de comisarios lingüísticos entrando en las aulas a interrogar a alumnos, ora reduciendo en todo lo posible las horas de castellano incluso desde dentro de un departamento de castellano, que todo ayuda a la causa.

Pero sobre todo me preocupa que no se valore como se merece la inmensa aportación del mismo Estado Español, en su desidia, en su inanición, en el abandono durante décadas de los derechos lingüísticos de los españoles nacidos en Catalunya, vendiendo al nacionalismo catalán bien barata la carne charnega, y todo por unos miserables escaños de más en los cambalaches post-electorales.

Lo último que supe de Laura es que había entrado en la Universidad de Barcelona a estudiar Filología hispánica. Actualmente ya  habrá acabado la carrera. Espero que en la literatura pueda vivir su amor a la lengua castellana, un amor prohibido en su propia tierra,   forzados a pasar de ser la primera generación de españoles nacidos en Catalunya a ser la última generación de catalanes nacidos en España.

Ayer leí en La Vanguardia que los vecinos del barrio de Llefià recibieron al president independentista Puigdemont con una sonora pitada (link). Me han venido a la cabeza tantos recuerdos... Buena gente aquella.


BonusTrack:
http://mildimonis.blogspot.com.es/2017/06/llefia.html?spref=fb





domingo, 11 de junio de 2017

La triste realidad de la innovación educativa en Catalunya


Xavi es un profesor de matemáticas de Reus. Tiene un canal de Youtube llamado XaviMates en el que comparte desinteresadamente centenares de vídeos de matemáticas que él mismo ha ido grabando en su tiempo libre durante años. Los ofrece a la comunidad educativa con humildad, con la única pretensión de ser útil.



Los podría haber grabado en castellano. El volumen de visitas hubiera sido enorme y hubiera podido recibir algún tipo de recompensa económica de Youtube, hubiera podido “capitalizar” su trabajo. Pero decidió grabarlos en su lengua, en catalán. Un gesto que le honra.

El canal de Youtube de Xavi es el único canal de matemáticas en catalán que conozco. Una  iniciativa como esta, en cualquier pequeña nación con un idioma minoritario, hubiera sido valorada, gratificada, recompensada convenientemente por las autoridades educativas. Pero en Catalunya no, para la Administración catalana esta iniciativa no existe. No aparecere en ningún medio de comunicación, ni en ninguna revista o publicación educativa.

Pero esto no le importa a Xavi, que seguirá grabando y compartiendo sus vídeos de matemáticas, que seguirá recibiendo tantísimos comentarios de gratitud por parte de los estudiantes y profesores que utilizan su canal como refuerzo académico, que sí valoran su trabajo y dedicación.

Lo que hace Xavi es innovación educativa con mayúsculas. Utiliza las nuevas formas de distribución (un canal tan potente como es Youtube) para llevar la clase magistral (tan injustamente denostada en la actualidad) más allá de las cuatro paredes del aula.

Gracias a las nuevas tecnologías la explicación de un profesor puede ser compartida infinitas veces, y todo sin coste alguno. A las grandes plataformas como Youtube sólo les importan los vídeos con millones de visitas, y jamás promocionarán el uso de lenguas minoritarias como el catalán. Y la administración educativa catalana debería compensar esta injusticia premiando y promocionando  públicamente iniciativas como la de Xavi.

Pero la administración educativa catalana rechaza cualquier protagonismo de los profesores en la innovación educativa, pues concibe al profesorado como un colectivo pasivo, obediente, sumiso a las consignas y directrices que reciba “desde arriba”.

Lo que hace la Administración educativa es colocar individuos como Eduard Vallory, un señor que no es profesor, que jamás ha pisado un aula, que aparece de la noche a la mañana para ser declarado oficialmente líder indiscutible de la innovación educativa. Un personaje designado a dedo por la partitocracia política, un individuo que no dejará en ningún momento de denigrar y vapulear a todo el colectivo del profesorado. Borracho de sí mismo, pedante hasta producir urticaria, plenamente consciente de su inmunidad como “cargo de confianza”.


Un individuo como Eduard jamás se junta con la plebe trabajadora, él nos adoctrina, nos guía desde la distancia. Su lugar natural está entre los poderosos, entre los “influencer” como él. Por ejemplo lo vemos (link), en “EduCaixa”, la fundación educativa del banco “Caixabank”, junto a David Bueno (doctor en Biología y profesor de Genética de la UB) y el cocinero mediático Ferran Adrià:

“A l’escola, el model d’escola que tenim està dissenyat des de la idea que es transmeten coneixements definitius i segmentats, llavors aquesta transmissió fa que les interaccions entre coneixements es donin expost, quan ja els has adquirit. Per tant, tot el que representa, el que pot generar creativitat està bloquejat perquè nosaltres adquirim i avaluem aquests coneixements de manera separada. La manera com es pot generar és transformar és tansformar l’aproximació, i fent que el coneixement es cregui a través de processos en què tocant situacions reals, tinguis conflicte cognitiu i trobis l’articulació competencial que et permeti donar resposta a aquestes preguntes i per tant desenvolupar també les competències com la creativitat que et permetin assolir-ho."

Ni me molesto en traducir al castellano toda esta sarta de baratijas retóricas. Hay que ser muy engreído, muy pedante y muy inconsciente para proclamar sin el más mínimo pudor que “todo lo que puede generar creatividad está bloqueado porque nosotros adquirimos y evaluamos los conocimientos de forma separada”. Naturalmente, este vídeo, con apenas 300 visualizaciones, tiene desactivados los comentarios. La plebe está para escuchar, no para ser escuchada.

Xavi comparte conocimientos, los difunde, innova, y jamás caería en la vulgaridad de opinar sobre el colectivo del profesorado, sus compañeros. Mientras tanto, los señoritos de la didáctica, los colocados por la casta política, los que acusan al profesorado de no salir de “su zona de confort”, jamás abandonan su propia zona de confort de señalar con el dedo al colectivo docente y acusarlo de todos los males presentes, pasados y futuros, sin aportar absolutamente nada, cómodamente instalados en la poltrona del poder.

jueves, 25 de mayo de 2017

Antología del disparate educativo

Los gurús educativos y los expertos pedagógicos se han convertido en los peores enemigos del conocimiento, el aprendizaje y el valor del esfuerzo. 
Aparecen constantemente en los medios de comunicación repitiendo unas proclamas que no son más que puros disparates. Aquí hay algunas de estas perlas.

Ellos tienen el poder, y pudiendo construir, decidieron destruir. Nosotros tenemos memoria, y pudiendo olvidar, decidimos recordar. No a la impunidad.

Amalia Gordóvil (Profesora de Psicología en la Universitat Oberta de Catalunya UOC)

"A quienes me preguntan si deben dejar que este juguete o cualquier otro entren en el aula, les respondo que depende", señala Amalia Gordóvil. "Depende de la línea pedagógica de cada colegio o incluso de cada profesor", indica. Hay quien le ha sabido dar la vuelta a la situación. "Un elemento de moda como este puede ser una oportunidad o una excusa para introducir otras formas de aprendizaje", reflexiona la profesora de la UOC.




Luis Garicano (Responsable de Economía de Ciudadanos)



"Los españoles no entendemos -y nuestros políticos no lo entienden, y les ruego que esto aquí se entienda- que ser una persona educada no es aprenderse de memoria los 250 ríos de la Comunidad de Madrid o de la Comunidad de Euskadi o los reyes godos. Esa acumulación de conocimiento es, en muchos casos, incluso enemiga del conocimiento, porque a un niño que le han torturado pierde la curiosidad. A un niño que se pasa un año viendo insectos, analizándolos y examinándolos con microscopio y le entusiasma, si le tienes un año aprendiendo de memoria las partes de la mosca y poniéndole nombres, has matado su curiosidad para siempre, lo cual es una tragedia"



Eduard Vallory (Director del proyecto EscolaNova 21)


"... pero como saben, para hacer tortillas hay que romper huevos, y mientras se mantengan los cimientos del sistema diseñados para un modelo de instrucción propedéutica y selectiva se mantendrá la brecha entre finalidades y acciones, entre discurso y realidad, en particular, porque la tendencia de la gobernanza de este sistema educativo ha sido dedicar más tiempo a controlar que a capacitar..."


 - ¿En la escuela que viene no habrá libros?
El libro fue diseñado como resumen de todo aquello que había que transmitir. Pero este planteamiento hoy está obsoleto. Hay muchas cosas que un alumno debe desarrollar y que no están en los libros de texto.
- ¿Entonces no tendrán el papel que tienen hoy?
¿Cuándo fue la última vez que abriste la página de una enciclopedia? Pues con el libro de texto pasa un poco lo mismo.


Juana María Sancho (Doctora en Psicología de la Educación)


"En Barcelona hay una escuela infantil que no tiene edificio, tiene un lugar donde los profesores se reúnen y cada día, los alumnos van a un sitio del barrio a desarrollar su proyecto educativo. Si tienen que estudiar plantas, se van a un parque, a una biblioteca, a un centro cívico donde tienen aulas donde pueden leer y escribir, pueden ir a un museo, pueden ir al Zoo. Pero va a costar mucho, porque nosotros hemos sido socializados en esa perspectiva (la de las aulas)”, agrega Sancho sobre un ejemplo de métodos que ya se están aplicando y que podrían cambiar la forma en que los alumnos aprenden."


Roger Schank (Experto en Inteligencia Artifical y exprofesor en Yale)


P. ¿Qué contenidos cree que se deberían enseñar en la escuela?
R. Te tienen que enseñar cómo tener una vida mejor y ser más feliz. Sin embargo, el sistema te dicta erróneamente lo que debes saber. Por poner un ejemplo, estudiar El Quijote en el instituto es un error. No te ayuda ni un segundo en tu vida, más allá de poder mantener una conversación sobre Cervantes. Es un sistema pensado para los intelectuales, pero hoy hacen falta otras competencias, como saber programar o conseguir un trabajo.


José Antonio Marina (Autor de "¡despertad al diplodocus!")


[...]Los cambios tecnológicos se irán haciendo cada vez más rápidos hasta “provocar una ruptura en el tejido de la historia humana”. Aparecerá lo que  [Ray Kurzweil, director de investigación de Google] ha denominado la “era de la singularidad”, caracterizada, entre otras cosas, por una relación diferente entre cerebro humano y sistemas de información[...]  (Pág. 17)

[...]Las investigaciones neurológicas de Rosalind Picard y sus colegas del MIT Media Lab muestran que la actividad del cerebro de los alumnos durante una clase magistral es más baja que cuando están dormidos[...] (Pág. 27)

[...]El Google Translate (servicio de traducción inmediata en 90 lenguas) va a hacer innecesario el aprendizaje de idiomas al traducir la voz en tiempo real[..] (pág. 83)

[...]Ya se están comercializando programas de realidad aumentada[...] y dispositivos como Google Glass.[...] Creo que la generalización de esa realidad aumentada va a exigir la formación de una inteligencia aumentada que sepa pensar hibridando procesos neuronales y procesos electrónicos, y que tendremos que enseñarlo en la escuela.[...] (pág. 84)

[...]La política se ve inmersa en los cambios que he detectado en el mundo educativo. Ha de ser policéntrica, vivir en una nueva inabarcabilidad, en un régimen de riesgo, pasar de la jerarquía a la heterarquía, de la autoridad directa a la autoridad comunicativa, del control unilateral a la implicación policontextual...[...] (Pág. 205)


Anna Pagés (Profesora de la Facultat de Ciències de l'Educació Blanquerna-URL)



"Los profesores pueden sufrir a veces de una vanidad profesional que les hace creer que tienen algo que decir digno de la atención de sus alumnos. Según esta vanidad, la primera obligación del alumno, lo que debería definirlo, es ser un sujeto que atiende a su profesor.[...]"


Salvador Vidal Raméntol (Profesor de la facultad de educación de la UIC)


“Es necesario que el alumno dialogue consigo mismo y con sus compañeros creando pequeñas comunidades de aprendizaje, donde dos más dos es mayor que cuatro.”
"Nuestros alumnos tienen que comprender lo que enseñan para enseñar a comprender”.


Montserrat Gomendio (Secretaria de Estado de Educación, hasta su colocación en la OCDE de París)


(El Ministerio de Educación y la OCDE atribuyen a un sistema de enseñanza basado sobremanera en la memorización que el alumnado español de 15 años esté a la cola en la resolución práctica de asuntos de la vida real como manejar un dispositivo mp3, interpretar un mapa o comprar un billete de tren)
"...España necesita un "cambio radical" de métodos docentes para que el alumno no sólo memorice, sino que aplique los conocimientos a tareas prácticas complejas..."


Teresa Pijoan (Directora General de Educació Secundària de Catalunya)


"[...]Como apuntaba Emili Teixidor con la lectura, el amor a las matemáticas "es como contagiar cualquier otra convicción profunda: sólo se puede conseguir sin imposiciones, por simple contacto, imitacion o seducción. No se trata de llenar ningún vaso vacío, sino de prender en una zarza el fuego que nos agita. Por el simple contacto de una llama.[...]"







domingo, 14 de mayo de 2017

Independentismo y criptografía


La independencia, entendida como el levantamiento de barreras físicas entre territorios limítrofes, es un concepto absolutamente obsoleto.  La independencia de Catalunya respecto del resto de España no pasará por poner una aduana en la Nacional II a la altura de Fraga. En el siglo XXI la independencia o dependencia es un concepto informativo, puramente matemático, es la capacidad de encriptar. Hoy en Antididáctica,  Nacionalismo, independencia y criptografía.

El concepto de criptografía es puramente matemático. Tenemos una información A y una función f que convierte A en B:
f(A)=B
Para reconvertir B en A se necesita aplicar su función inversa f-1:
f-1(B)=A

La gracia de la criptografía está en encontrar una función f que sea muy sencilla, pero que tenga una inversa f-1 tan enrevesada, tan complicada que sea imposible de deducir, una inversa que, naturalmente, permanecerá oculta en poder del mago criptógrafo. La función f, como la varita del mago, convierte informaciones en galimatías inservibles, convierte príncipes en ranas, hechizos que sólo el criptógrafo será capaz de deshacer. Así de sencillo.

Hace unos días se propagó por todo el planeta un virus informático que, al ejecutarse involuntariamente, encriptaba los archivos del ordenador y exigía un dinero por su desencriptación. Y además, y esto es importante, el dinero del rescate debía ser en bitcoins. El bitcoin es la moneda del siglo XXI. Es una moneda que no tiene base física, es otro producto de la criptografía. Un bitcoin es un trozo de información encriptado y una clave oculta que sólo el dueño de dicho bitcoin posee. Nuevamente, el valor de dicho bitcoin está en que, gracias a la criptografía, nadie excepto el dueño legítimo de dicho bitcoin puede encontrar dicha clave oculta. Dinero virtual basado en la encriptación.

La novela Cryptonomicon (1999) de Neal Stephenson narra la aventura de un grupo de hackers que, armados con potentes herramientas criptográficas pretenden crear una nación independiente. La primera nación independiente de la historia que no tiene asociado un territorio físico en el planeta, una nación puramente virtual, pero tan real y tan poderosa como la nación más antigua del mundo. Una nación donde sentirse seguro e independiente. Un refugio para todo aquel que quiera y pueda pagar el pasaporte. En pleno siglo XXI, ya no hace falta tomar ningún avión ni cruzar ninguna montaña. Basta con poder dejar la información propia “confidencial” en algún servidor de Internet seguro, bien encriptado, más allá del alcance del poder público o privado. Un paraíso fiscal es, en última instancia, un paraíso informático.

La independencia de Catalunya respecto del resto de España será criptográfica o no será.

Conservamos ejemplos magníficos de encriptación catalana como el famoso incunable “Pujol-Ferrusola” del siglo pasado:


"Reverend Mosen, soc la mare superiora de la Congregació, desitjaria que traspases dos misals de la meva biblioteca a la biblioteca del capella de la parroquia, ell ja li dirà a on s'ha de colocar. Molt agraida. Marta"

“Reverendo padre, soy la madre superiora de la Congregación. Desearía que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, él ya le dirá donde se tienen que colocar. Muy agradecida, Marta”.

Cualquier banquero de Andorra que recibiera este texto de apenas cuarenta palabras, incomprensible para el común de los mortales, sabía perfectamente desencriptarlo, entender que su poseedor era alguien cercano a la esfera de la familia Pujol, y darle tranquilamente dos millones de las antiguas pesetas. Así de fácil, así de sencillo.

Además, es tan poderosa la técnica criptográfica utilizada, que su poseedor no necesitaba personarse en la oficina bancaria disfrazado de mosén, capellán ni religioso. Ninguna de las potencias mundiales internacionales, ni los rusos ni los chinos, ni los americanos con todos sus ordenadores, serían capaces de decodificar los finísimos códigos ocultos de dicho mensaje, sus delicadísimos resortes culturales y étnicos. Así como el ancestral y enrevesadísimo idioma de los indios americanos se utilizó como sistema criptográfico en la Segunda Guerra Mundial, la “conya marinera” catalana se lleva a la categoría de sistema criptográfico para la moderna Banca Andorrana.

Casi treinta años han tardado los expertos de la UNEF "quèconyéslaUNEF", la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía española, en desencriptar este texto, que merece, estoy seguro, un lugar dignísimo en la Biblioteca de Catalunya.

(Por cierto, Andorra como paraíso fiscal para la burguesía catalana. Cada nación moderna lleva incorporado su pequeño paraíso fiscal para solaz y refugio de su respectivaburguesía: Italia tiene San Marino, Francia tiene Mónaco, Reino Unido la Isla de Man... ¿Y España, Gibraltar?)

Pero todo esto no es nada comparable con el mayor y más radical sistema criptográfico que se está realizando actualmente en Catalunya: El currículum del sistema educativo catalán. El nuevo currículum de contendidos y sistema de evaluación catalán es tan enrevesado y retorcido que ni siquiera nosotros, los profesores que debemos impartirlo tenemos la más mínima idea de cómo hacerlo. Cosa que, por cierto, no parece importar lo más mínimo a las altas instancias.

Desaparecen asignaturas y contenidos, notas y puntuaciones, avaluaciones numéricas para dar paso a un maremágnum incomprensible de competencias básicas, rúbricas y evaluaciones “globales”. Todo con el único fin de producir un sistema lo más diferente posible del sistema español. Lo más radicalmente incompatible que se pueda. Llevar todo un sistema educativo a un “punto de no retorno”.

Para saber más sobre el nuevo sistema curricular catalán: http://unestelalalba.blogspot.com.es/2017/05/sobre-el-nuevo-decreto-de-evaluacion.html?m=1

Nos esperan años y años de formación y formación de formadores, un ejército de pedagogos bien amaestrado para hacer mínimamente comprensible lo que no tiene ni pies ni cabeza. Un modelo que ya no permita volver atrás. Todo sea por la independencia.


Esta mañana [Imelda Marcos] ofreció la última de una serie de explicaciones para los miles de millones de dólares que se cree que ella y su marido, que falleció en 1989, robaron durante su presidencia. «Fue una coincidencia asombrosa que Marcos tuviese dinero —declaró—. Después de la conferencia de Bretton Woods, comenzó a comprar oro de Fort Knox. Tres mil toneladas, luego cuatro mil toneladas. Tengo documentos: siete mil toneladas. Marcos era muy inteligente. Lo tenía todo. Es curioso; América no le comprendía.» 
The New York Times, lunes, 4 de marzo, 1996 (Criptonomicrón, página 9)

domingo, 30 de abril de 2017

Las tres guerras educativas

La mala noticia es que los españoles estamos en pleno estado de guerra.
La buena noticia es que son guerras simbólicas, que las balas no son reales sino conceptuales, que los bombardeos son noticias y la metralla sólo mata las razones. Algo hemos avanzado en cien años.
La mala noticia es que el principal campo de batalla es el terreno educativo, sistemáticamente bombardeado por los ambos bandos. A este paso, cuando la guerra acabe no quedará piedra sobre piedra.

La guerra Este-Oeste por la independencia de Catalunya.
El bando Oeste, después de perder la batalla de la Reforma Educativa Wert de renacionalización del sistema educativo, y lejos de aceptar su derrota, pretende avanzar en el llamado “Pacto por la educación”.

Y el bando Este contraataca con el proyecto “Ara és Demà” de reforma integral del sistema educativo catalán, para hacerlo aún más incompatible si cabe con el español.

El bando Oeste sorprende a todos con una nueva ley que permitirá a los alumnos que acaben la ESO con asignaturas suspendidas obtener el título y entrar en el bachillerato. Hace unos años España se comprometió con Europa en bajar el nivel de fracaso escolar, y recibió 800 millones de euros de fondos europeos en dicho concepto. Por lo que se ve, la solución “a la española” para no devolver los millones (que ya están más que gastados) es simple: Aprobar a los suspendidos.

Y por La Vanguardia nos enteramos (porque los profesores catalanes nos enteramos de las normativas educativas por La Vanguardia) de que el bando Este contraataca con una nueva legislación para el próximo curso con la se acaban las asignaturas y las evaluaciones. Un sistema educativo basado en “competencias”, la bomba atómica de la educación. La arma de destrucción masiva del aprendizaje. Si no hay asignaturas no puede haber suspensos. Qué gran idea.

 

La guerra Derecha-Izquierda.
De la entrevista del diario Público a Bob Jessop (muy recomendable, por cierto) http://www.publico.es/opinion/renovacion-pensamiento-gramsci-entrevista-bob.html

...La distinción derecha-izquierda es una metáfora espacial, unidimiensional y convencional, inspirada por la localización de los escaños en las asambleas legislativas francesas tras la Revolución de 1789, lo cual apenas sugiera que pueda tener relevancia hoy...

...En general, mientras que la derecha es la corriente política asociada con los intereses de las clases explotadoras y las élites dominantes, la izquierda se halla más orientada hacia los intereses de la clase trabajadora y otros grupos subalternos explotados...

...La derecha defiende típicamente los poderes, privilegios y prerrogativas consolidados, que se hallan ligados a la detentación de la propiedad privada (especialmente de los medios de producción), las formas tradicionales de autoridad y las formas de exclusión social basadas en jerarquías de estatus institucionalizadoras...

Pues bien, la izquierda, al menos una cierta izquierda “progre” más dañina que el antrax, toma esta metáfora y la aplica al sistema educativo. Impone una concepción del aprendizaje como una manifestación más de esta lucha contra el poder de los “opresores”: El aprendizaje, entendido como tesoro de conocimientos que el profesor acumula, trasmite al alumno de forma ordenada y evalúa de forma objetiva, sería una manifestación más de la opresión de la clase burguesa sobre la clase trabajadora. Esta identificación penosa es la base de la “nueva educación”,  que en la práctica ha supuesto la destrucción del sistema educativo como ascensor social para las clases trabajadoras.

Los ejemplos de delirio mental de la “nueva educación” son maravillosamente quijotescos. Por ejemplo, en el diario ABC del 28/4, el Ministerio de Educación busca un sinónimo de “aprobado” para aquellos alumnos que obtendrán el título de ESO sin haber aprobado todas las asignaturas. Al final gana el término “cumple con los requisitos”. La representante de Comisiones Obreras se manifiesta sobre dicho término, dando su beneplácito. Leamos:

“...Y Carmen Heredero, representante de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, considera que el término es «válido» porque se aplica a todos los alumnos que finalizan la ESO, es decir, «no supone un señalamiento o discriminación para aquellos que suspenden dos asignaturas o sacan menos de 5. En caso contrario, sí hubiera objetado el término».  Sin embargo, cuenta, durante las reuniones del Consejo Escolar con el Ministerio, CC.OO manifestó su «temor» a que el término supusiera un desprestigio para algunos alumnos...”

¡Oh, sí! Evitemos a toda costa el señalamiento o discriminación de los que suspenden la educación básica y aún así pretenden entrar en el Bachillerato. Nada menos que la representante de un sindicato “de clase” convencida que las clases burguesas están temblando de miedo al ver cómo los bachilleratos de las escuelas (públicas, naturalmente) se llenarán de alumnos sin los conocimientos básicos necesarios, que los valores del esfuerzo son erradicados de las escuelas e institutos. Lo peor de todo es la certeza de que individuos como Carmen Heredero realmente piensan lo que dicen, que no están sobornados ni comprados por los poderes económicos. Son la mejor izquierda que jamás hubiera podido soñar la derecha.

La guerra neoliberal.
¿Debe el sistema educativo adaptarse al mercado laboral, o debe ser independiente de éste?

Recientemente la multinacional Amazon ha construido un nuevo almacén en Catalunya. Todos los medios de comunicación se han apresurado a mostrarlo como un ejemplo de inversión en tecnología. El conseller Oriol Junqueras no ha dudado en asistir a la inauguración, aparecer en todas las fotos y bendecir el acto como ejemplo magnífico del futuro empresarial catalán.

A nadie parece importar que todos y cada uno de los paquetes que pasarán por este inmenso almacén son productos que ya no pasarán por la tiendas habituales, con la consiguiente destrucción masiva de puestos de trabajo. Y todo a mayor beneficio de una multinacional que tributará sus impuestos en Irlanda o en cualquier otro paraíso fiscal.

Pero lo más espectacular tecnológicamente de estos nuevos almances ha tardado unos días en llegar. Les presento, si es que no lo conocen, “Amazon Robotics”, el futuro laboral que nos espera: