lunes, 28 de diciembre de 2015

Catalanismo, Einstein y Geometría no euclídea (1923-2016)

La hemeroteca de La Vanguardia (http://www.lavanguardia.com/hemeroteca) es estupenda, es como una máquina del tiempo que te permite leer cómodamente cualquier diario desde hace 150 años, y con la tipografía y paginado original.

A veces me divierto hojeando el diario de hace exactamente 100 años, para ver cómo ha cambiado la situación política y social en un siglo. Otras veces busco por palabra clave un concepto para ver la repercusión social que produjo en otros tiempos.

Por ejemplo, busqué el concepto “geometría no euclidea”, y La Vanguardia me ofrece la página 10 del miércoles 11 de Abril de 1923.


Donde encontramos un artículo titulado "El buen sentido", en el que podemos leer

[...]En el primer tercio del siglo pasado, se inician los grandes caprichos geométricos con las geometrías no euclídeas, mostrándose un afán incomprensible para poner en entredicho las eternas verdades intuitivas de la geometría griega. Esta, según los señores revolucionarios, era un caso particular de la geometría universal ochocentista. Con el mismo derecho yo pudiera decir que que la verdad es un caso particular de la mentira o que la exactitud es un caso particular del error. Y lo notable es que para construir geometrías no euclídeas se emplean palabras y conceptos de la ortodoxia euclídea. Esto me produce el mismo efecto que los esfuerzos de algunos imaginativos que han pretendido describirnos las formas de los habitantes de Marte o de Júpiter, formas, que, a pesar de haberse empeñado sus autores en iniciarlas completamente distintas de las que conocemos en la Tierra, están compuestas de cabezas, troncos, piernas, brazos, etc., es decir, de miembros completamente terrestres, pero, dispuestos de la manera más monstruosa posible.[...]

El artículo está firmado por José Comas Solá, un prestigioso astrónomo catalán de la época, y es un rechazo y un desprecio a las nuevas geometrías basadas en la lógica y contrarias a las “eternas verdades intuitivas”.

No han cambiado mucho las cosas, pues actualmente los expertos oficiales también exigen la enseñanza de la geometría estrictamente visual, la de la vida cotidiana, la que se puede ver y tocar, y claman (braman) contra la geometría basada en la lógica, en los razonamientos, por considerarla casi diabólica: La lógica debe someterse a la intuición, y no al revés.

El “buen sentido” reclamado por este experto sería lo que actualmente se denomina “el aprendizaje por competencias”.

Pero en la misma página encontramos otro artículo titulado "Una bandera indeseable":

[...]Las autoridades representantes del Estado francés impidieron que se realizase en París, hace algunos días, una pequeña manifestación de catalanismo político, en la vía pública y con banderas desplegadas al viento. Es evidente, para todos los que tengan la más rudimentaria idea de lo que son las relaciones internacionales, que el Estado francés no podía materialmente, sin disgustar al Estado español, obrar de otra manera. Sin embargo, el hecho ha sentado mal a un fogoso e importante sector del catalanismo. Y peor le sentaría si reflexionase un poco más.[...]

¡Vaya! Realmente las cosas han cambiado bien poco en casi cien años: Un rechazo absoluto por parte del estado español a la pretensión soberanista de la Generalitat (en aquella época llamada Mancomunitat). Un artículo que podría ser publicado actualmente sin cambiar una sola coma.

Igual que en el artículo anterior sobre la geometría, este artículo rechaza entrar en razones, rechaza cualquier razonamiento lógico, y reivindica “el buen sentido” de las “verdades evidentes”, de lo peligroso que sería (para Catalunya, para España, para Europa) tocar las geometrías de las fronteras existentes. Igual que ahora, el problema catalán es pura geometría.

Por último, la página cierra con un pequeño artículo titulado “Protesta de los árabes contra las excavaciones de Luxor”

[...]Los árabes han levantado la voz contra la «profanación», como dicen ellos, de la antigua tumba de los Faraones, y el movimiento encuentra en la prensa, apoyo incondicional. Algunos periódicos, no se recatan de observar con discreto civismo, que en Europa se condena a los que violan las sepulturas en tanto que se recompensa suntuosamente a los que hacen la misma cosa en Egipto. Cual puede ser el resultado de este movimiento de opinión, no se puede aún prever; pero es indudable que si los fanáticos árabes. como lo vienen anunciando, lo llevan al terreno religioso[...]

¿Os imagináis un grupo de científicos árabes viniendo a España a abrir y vaciar las tumbas de Fernando y Isabel?  Igual que ahora, el cinismo occidental, justificando todo lo que hacemos a ellos mientras que encontraríamos intolerable que nos lo hicieran a nosotros.

Impacta ver qué poco han cambiado las cosas en casi cien años. Pero volvamos a la relación entre catalanismo y geometrías no euclideas:

Las geometrías alternativas, basadas en la lógica y no en la intuición, estaban en los fundamentos de la teoría de la relatividad de Albert Einstein, un científico que fue invitado ese mismo año por la Mancomunitat a realizar unos cursos divulgativos en Barcelona, y el autor del artículo, José Comas, era un firme opositor de dicha teoría. Podemos leer en este mismo artículo:

[...]El mayor alarde de despreocupación pertenece a la tan llevada y traída teoría de la relatividad. No insistiré en puntos de vista que ya he tratado suficientemente en estas páginas; pero recordaré una vez más que para dar cuenta de todo cuanto pretende explicar la teoría de la relatividad, no es necesario separarnos del plano de nuestras concepciones normales, conforme tuve el honor de manifestárselo personalmente al ilustre profesor Einstein, y conforme tengo desarrollado en diversas publicaciones mías.[...]

En el mismo año podemos leer por ejemplo, en la revista satírica "L’Esquella de la Torratxa", un artículo humorístico relacionando catalanismo y relatividad:



[...]A Barcelona, la teoría de la relativitat ens servirá per acudits polítics i presentarem, a  l'Einstein, com un perfecte regionalista, com una mena de Cambó de les matemàtiques. Doncs que ¿no havia estat la «Lliga» la precursora de la no existencia de la línia recta, i per lo tant, del predomini de la línia curva? No sabeu que les paralel.les –Federació Monárquica, jaumins, regionalistes, mauristes– es troben en un punt electoral? No actuava com si no existissin ni el temps ni l’espai, sense donar més importancia a Montserrat que a Covadonga?... Catalunya es terra de la relativitat. Els catalans estem per lo relatiu, exceptuats ells d’En Macià que estan pel tot o res[...]

En Barcelona, la teoría de la relatividad nos servirá para chistes políticos y presentaremos a Einstein como un perfecto regionalista, como el Cambó de las matemáticas. ¿Pues no había sido la “Lliga” la precursora de la no existencia de la linea recta, y por lo tanto del predominio de la línea curva? ¿No sabeis que las paralelas –Federació Monàrquica, jaumins, regionalistes, mauristes- se encuentran en un punto electoral? ¿No actuaba como si no existieran ni el tiempo ni el espacio, sin dar más importancia a Montserrat que a Covadonga? Cataluña es tierra de la relatividad. Los catalanes estamos por lo relativo, exceptuando los de Macià, que están por el todo o nada.

El problema catalán visto como un problema de geometría, de la necesidad de superar viejas geometrías, la voluntad de encontrar el punto común de las rectas paralelas de  las corrientes ideológicas irreconciliables.

Albert Einstein en una visita a la Escuela Del Treball de Barcelona


Albert Einstein en Barcelona, el símbolo de que mediante la razón y la lógica sería posible superar problemas aparentemente imposibles. Aunque la capacidad de Einstein, el mayor genio del siglo XX tenía también sus limitaciones. En el libro “Einstein y los españoles” de  Thomas F.Glick página 93 encontramos siguiente anécdota:

[...]Rafael Campalans (1887-1933), un ingeniero que en la época de la visita de Einstein era director de la Escuela de Treball. En un momento durante la visita, Campalans estaba explicando su filosofía de un socialismo nacionalista cuando Einstein, riendo, respondió: "Das passt nicht zussamen!" (¡Eso no concuerda bien!). Después le dijo a Campalans que, finalmente, había comprendido su aparentemente paradójico concepto, pero que el político haría mejor omitiendo la referencia a la palabra nacionalismo en su programa. Según Einstein, ese término no era aplicable a la lucha de las minorías nacionales oprimidas por conquistar reconocimientos, ya que era imposible evitar la connotación dominante de la palabra: la del nacionalismo conservador e imperialista que había caracterizado a la política alemana.[...]

Para un genio como Einstein podía llegar a ser comprensible cosas como que el espacio fuera curvo, o de poder romper átomos, o que la energía pesara, o lo de viajar en el tiempo. Pero ¡Ay amigo! la pretensión catalana de juntar nacionalismo y socialismo, ¡eso ya no! ¡Eso era incompatible incluso para Einstein! "Das passt nicht zussamen!".

Y ahí tienes a un Rafael Campalans, cual Artur Mas, intentando hacer comprender ¡A Albert Einstein! que en Catalunya juntar nacionalismo y socialismo no era una pura paradoja lógica.

Ayer, 92 años después, La CUP, partido político de extrema izquierda, realizaba un referendum interno para dar o no la presidencia a Artur Mas, político de marcada ideología nacionalista, su enemigo natural, con el resultado alucinante de un empate 1515 a 1515. Simetría perfecta. ¿Y ahora qué?

Yo, como matemático, y tal y como están las cosas, lo único que puedo decir es... ¡Catalanes, aprendamos de la historia! el dia que se celebre un referendum por la independencia de Catalunya ¡Mejor que seamos impares!

(P.D.) Para un análisis matemático del empate de la CUP, mediante probabilidad, (otro campo de la matemática expulsado del sistema educativo) : http://www.lavanguardia.com/politica/20151228/301071423295/probabilidad-empate-cup.html


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