domingo, 20 de noviembre de 2016

Pobreza cultural: La semana del silencio (2)

Dice  La Vanguardia que era tan pobre que ni siquiera sus deudas eran suyas. Me refiero a la mujer de Reus que murió asfixiada el lunes pasado al incendiarse el colchón de su cama mientras dormía. Porque su nieta le había puesto una vela. Porque Gas Natural le había cortado la luz por falta de pago. Porque una ley catalana, la 24/2015, la que prohibiría a estas grandes empresas el corte de suministro a las familias desfavorecidas, lleva 16 meses aprobada pero sin desarrollarse. Porque Gas Natural gana  5 millores de euros diarios y con leyes como esa ganaría sólo 4,99.

Un mal momento para Gas Natural y para el gobierno. Les toca aguantar a los antisistema repitiendo incansablemente la palabra tabú, la palabra maldita: pobreza. Matizada, conviene dejar claro: “pobreza energética”. Porque en Catalunya no existe la pobreza absoluta, total, en todo caso existirán pobrezas parciales. Como cuando el Síndic de Greuges se atrevió a  denunciar públicamente que en Catalunya había niños que pasaban hambre. No, en todo caso habrá niños que comen mal, se apresuró a desmentir el gobierno.

Una minoría de ciudanos, y entre ellos una minúscula parte de docentes, denunciamos incansablemente otro tipo de pobreza: La pobreza cultural, es decir, la incultura, la ignorancia. Palabras prohibidas. Palabras malditas. Y una guerra perdida. Cuando el suministro de la energía cultural de una generación a la siguiente, es decir su sistema público de educación, está en un proceso acelerado e imparable de privatización. Peor aún, cuando está siendo engullido por el monstruo del consumismo.

Pasolini decía que el consumismo es peor que el fascismo. El fascismo te puede meter en la cárcel, pero el consumismo es una cárcel.

Porque ya no se trata de suministrar la luz del conocimiento, de proporcionar el calor de los saberes, de emancipar a la persona. Ahora se trata de suministrar-consumir-pagar dosis de educación: Más felicidad y menos deberes. Más juegos y menos exámenes. Y más creatividad, y más emociones. Consume, consume, consume. Paga, paga, paga. Todas las nuevas tendencias educativas tienen un común denominador: Son carísimas. Experiencias individualistas: Yo quiero eso para mí. Experiencias excluyentes: Me lo quedo para mí. Experiencias selectivas: Yo escojo (o fantaseo que escojo) eso para mí. Y condenar al frío.

Hay que reconocer que algunas escuelas públicas están haciendo un trabajo impresionante en este sentido, son la vanguardia de la nueva educación.

La escuela “La Llacuna” del Poble Nou de Barcelona ha podido desarrollar felizmente su “Semana del Silencio”, pues consiguieron los 15000 euros necesarios. En principio tenían que ser 25000, no sabemos si esta reducción ha repercutido en la calidad silente que los niños han recibido, Dios no lo quiera. Aunque lo del silencio es un eufemismo pues el proyecto ha sido mucho más ambicioso: Estar una semana sin hacer nada. Una semana lectiva dedicada (es decir, perdida) en la exaltación de las bondades de la contemplación, del vacío, de la nada. Para ello se ha contado con la inestimable colaboración de una empresa local dedicada a la promoción de todo tipo de actividades extraescolares lúdico-espirituales, que casualmente dirige la madre de uno de los alumnos.



Han contado entre otros con la patrocinio del distrito de Sant Martí, de “Agpograf Impressors” (una empresa del barrio) y una institución llamada INLEA, que no sé qué es, pero por lo que he podido ver en su página web, es una ONG sin ánimo de lucro para la promoción de todo tipo de iniciativas con ánimo de lucro.

Los niños son felices, las familias pagan y las empresas hacen dinero. Esto es la “nueva educación”: Ánimo de lucro.

Se supone que estos 15000 euros han sido dedicados al pago de todo tipo de artistas externos a la escuela, mientras que los maestros, empleados públicos, han cobrado esta semana participando activamente en hacer el mínimo ruido posible ¡un fuerte abrazo, compañeros!

En una pena que sólo el diario Ara se haya hecho eco de este magno acontecimiento, y sólo de forma superficial. Tal proeza educativa merecería mucha más difusión, al menos un reportaje de TV3: Las “virtudes del no hacer nada”, los beneficios “del que lo haga otro”, la paz del “ya lo haré mañana”. Inspirar, mantener el aire, expirar. Seguro que esto no se ha hecho ni en Finlandia.

Si se ha conseguido parar una escuela pública toda una semana para hacer una “semana en silencio”, apartar al profesorado, y sacar 15000 euros, todo en las mismísimas narices de la administración, de inspección y de los sindicatos, es que puede conseguir cualquier cosa.

No lo olvidemos: En ningún momento ni siquiera se plantea la posibilidad de que esas actividades y esas experiencias pudieran haber sido desarrolladas por los propios maestros de la escuela (entonces  adiós negocio). Una “semana del clavicémbalo”, complicado, una “semana de la teoría de la relatividad”, difícil, ¿Pero de verdad que el equipo de maestros no podía montar una “semana del silencio”? Externalización: Hay pastel para todos.

Es natural que en una escuela con semejante nivel educativo los maestros tengan que pasar  “casting”. La administración tiene un escrupuloso mecanismo de selección para otorgar una plaza en cualquier escuela pública, pero esta no es “cualquier” escuela. Forma parte del chiringuito “EscolaNova21”, el exclusivo chiringuito educativo que tiene como principio fundamental la selección directa de los docentes (lo que serían las Charter School americanas: Dinero público y gestión privada).

En la página web de esta escuela se detalla el perfil de los posibles candidatos. Esto es algo hasta ahora inaudito, nunca jamás un equipo directivo había llegado tan lejos:

Si quieres trabajar en nuestra escuela y participar en el concurso de traslados que sepas que:
Trabajamos competencialmente a través de proyectos, retos, situaciones de aula, contextos...
No utilizamos libros de texto, ni tenemos el tiempo compartimentado en asignaturas.
Mezclamos niños de diferentes edades en espacios de libre circulación y equipos de trabajo.
La evaluación forma parte del proceso de aprendizaje, está compartida, permanente, formativa y formadora.
La formación permanente y compartida en el equipo es una condición indispensable, por eso cada lunes alterno hacemos formación a partir de las 16:30.
El trabajo compartido en el equipo, abierto y transparente, es una condición indispensable de nuestra forma de trabajar.
Tenemos dedicación horaria más allá de las exclusivas: fiestas de la escuela, participación en jornadas, colonias cada dos niveles, entrevistas con familias, reuniones de familias...
Es necesaria la participación en redes pedagógicas fuera del horario escolar (Xarxa d'escoles 0-12, EscolaNova21, Aprenem en Xarxa, visita a otras escuelas...)
En La Llacuna se aprende mucho pero se trabaja mucho. La disposición personal, la ilusión y el respeto con el proyecto hace que con la aportación de cada uno completemos la escuela que tenemos.


¡Esto es el futuro! Dentro de poco veremos en la página web de cada escuela y de cada instituto público un recuadro con los requisitos y cualidades de los aspirantes para entrar como docente. Los que exigirán “participar” los sábados, los que exigirán una cierta afinidad religiosa, o las escuelas con profesorado con intolerancia a la lactosa. Escuelas sólo para maestros casados, o sólo para solteros.  Y pobre del colegio que no tenga, ¡un colegio poco exigente con su profesorado!

Las posibilidades son infinitas, y los beneficios económicos también ¿Y la pobreza cultural? Mientras no hayan pruebas objetivas que midan la ignorancia (reválidas) todo el mundo feliz. El artículo de La Vanguardia ¿Y si la educación fuera obligatoria hasta los 18 años? muestra las innumerables oportunidaddes de negocio de la nueva educación, del consumo educativo. La demanda del consumo de experiencias educativas está creciendo exponencialmente.

Hay una ideología real e inconsciente que unifica a todos, y que es la ideología del consumo. Uno toma una posición ideológica fascista, otro adopta una posición ideológica antifascista, pero ambos, antes de sus ideologías, tienen un terreno común que es la ideología del consumismo. El consumismo es lo que considero el verdadero y el nuevo fascismo. Ahora que puedo hacer una comparación, me he dado cuenta de una cosa que escandalizará a los demás, y que me hubiera escandalizado a mí mismo hace sólo diez años. Que la pobreza no es el peor de los males y ni siquiera la explotación. Es decir, el gran mal del hombre no estriba ni en la pobreza ni en la explotación, sino en la pérdida de singularidad humana bajo el imperio del consumismo. Bajo el fascismo se podría ir a la cárcel. Pero hoy día, hasta esto es estéril. El fascismo basaba su poder en la iglesia y el ejército, que no son nada comparados con la televisión".

2 comentarios:

  1. Només se m'acudeix un adjectiu:
    Monumental!
    Gerard:
    Moltes gràcies!
    I sobretot pel fragment de Pier Paolo Pasolini!
    Jo no el coneixia. Segurament perque a les escoles no hi ha hagut ni hi haurà mai una assignatura dedicada al pensament més o menys contemporani.

    Per la meva experiència personal sé, que quan un nen dels d'ara es troba amb un escriptor, es queda molt sorprès:

    Gràcies a la formació que es dona a les escoles, els nens es pensen que tots els escriptors coneguts estan ja tots morts.

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  2. Como dicen por ahí, ¡Hasta las narices de tanto imbécil!

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